Halo craneal

Del mismo modo que una escayola de fibra de vidrio sujeta un brazo o pierna fracturados en su sitio, un “halo” provisto de chaleco sujeta o mantiene la cabeza y el cuello en su sitio tras una lesión de la columna vertebral para que los huesos de la columna, o vértebras, cicatricen correctamente.

Este aparato ortopédico permite a los que hayan sufrido una lesión en la columna o que se estén recuperando de una intervención vertebral andar, desplazarse y participar en muchas actividades habituales sin tener que estar confinados a una cama durante el proceso de recuperación.

¿Qué es un halo?

El halo recibe su nombre por la corona o aro metálico que rodea la cabeza, recordando a un halo angelical. El aro que mantiene la cabeza fija a un nivel y en una postura hacia delante se ajusta a la cabeza mediante pequeños tornillos. Para evitar que el halo se mueva en cualquier dirección, varias barras verticales lo conectan a los hombros del paciente y el halo se fija a un chaleco. El chaleco (habitualmente hecho de plástico o yeso, como las escayolas), se coloca alrededor del cuello, sobre los hombros y hasta el ombligo o la pelvis. Por dentro, esta recubierto de un material blando o mullido, denominado forro interior, para que resulte más cómodo y para evitar irritaciones cutáneas.

Si se coloca correctamente, el halo mantiene la cabeza y el cuello del niño completamente inmóviles o fijos, incluso cuando el niño se mueve.

Halo

El tratamiento de la escoliosis severa puede ser muy difícil a pesar de los beneficios de los métodos de instrumentación moderna, sobre todo si hay una cifosis significativa o antecedentes de patología intramedular. Tracción con Halo-craneal es un método seguro y bien tolerado de aplicar. Gradual y sostenida tracción para maximizar corrección postoperatoria en esta población difícil. No hubo déficits neurológicos permanentes en todos los pacientes intervenidos con este sistema.

La evaluación temprana debe incluir un enfoque multidisciplinario del cirujano ortopédico, neumólogo, anestesiólogo, y quizás el neurólogo para proporcionar una evaluación inicial. Proyección de imagen avanzada de la columna vertebral con la tomografía computarizada es útil especialmente cuando la cirugía anterior se ha realizado y / o cuando la radiografía simple es limitado. La deformidad de la columna vertebral severa debe distinguirse de la escoliosis idiopática adolescente deformidad más común en que tanto la columna vertebral y la pared del pecho se ven afectados. La preparación preoperatoria con tracción halo-craneal en las escoliosis con gran gravedad es una herramienta muy valiosa para mejorar la flexibilidad de la columna vertebral y en el tórax, para mejorar la función pulmonar y hacer hincapié en la médula espinal, mientras el paciente está despierto y proporciona información acerca de la evaluación neurológica. El tratamiento de la deformidad espinal severa es un reto y requiere una cuidadosa evaluación del paciente por el cirujano ortopédico, anestesiólogo, neumólogo, neurólogo y especialmente cuando los déficits neurológicos están presentes. Una planificación adecuada y la ejecución de la intervención quirúrgica correcta para el cirujano proporciona un increíble resultado que cambia la vida de estos pacientes.

Técnicas de tracción mediante halo

Indicaciones

Como norma general, se puede utilizar un sistema de halo-yeso halo-chaleco para la estabilización de la columna,especialmente de la región cervical. La técnica del halo se puede utilizar también de diferentes formas (halo-traccion por la gravedad, halo-traccion en silla de ruedas, halo-traccion pélvica) para corregir deformidades de la columna. La efectividad mediante tracción por halo en la corrección preoperatoria de la escoliosis continua siendo motivo de controversia.

Una indicación importante para la utilización de este tipo de técnica es la corrección de deformidades de la columna entre diferentes cirugías, por ejemplo, tras una osteotomía de movilización de la columna.

 Técnica quirúrgica

Aplicación del halo

Captura de pantalla 2015-06-13 a las 1.25.00El halo se puede aplicar tanto mediante anestesia local como anestesia general (esta última se utiliza especialmente si se va a realizar una intervención quirúrgica a continuación). Se coloca al paciente en decúbito supino, con la cabeza extendida al borde de la mesa . La cabeza puede ser sujetada por un ayudante, o bien, la región occipital puede ser colocada sobre un soporte metálico estrecho. Antes de la aplicación del halo se debe lavar el cabello del paciente con algún jabón desinfectante. Cuando se aplican los “pines” en los sitios elegidos, el cabello se puede retraer, siendo innecesario su afeitado, incluso en pequeñas zonas.

Se elige, entonces, un halo de tamaño apropiado; la distancia de la cabeza debe ser de 1 cm. y nunca mas de 2 cm.

El halo se coloca entonces 1-2 cm por encima de la oreja o de la ceja. Se seleccionan los orificios apropiados para la colocación de los “pines”: los posteriores deben ser situados entre las 5 y las 7 horas y los anteriores a la altura de los dos tercios externos de las cejas. En esta posición se evita la lesión del nervio supraorbitario o la penetración del seno frontal. Los “pines” deben ser introducidos manteniendo las condiciones de esterilidad. Su colocación puede ser mas sencilla utilizando las ventosas de situación (una en la frente y dos en la región posterolateral.Captura de pantalla 2015-06-13 a las 1.45.21 Los “pines” se sujetan entonces, utilizando un destornillador con dinamómetro, con o sin incisión previa en la piel, mediante anestesia local o general. Es importante evitar la movilización del halo durante la colocación de los “pines” . Dos de ellos deben ser colocados en diagonal y apretados de forma simultánea, hasta que la punta del tornillo, tras una mínima incisión en la piel , penetre en la cortical externa del craneo. Los “pines” se aprietan entonces de forma alternativa hasta que el manómetro alcance una presión de unas 6 pulgadas por libra (ca. 0,7 metros por Newton). Finalmente, los “pines” se bloquean mediante una pequeña placa. Al mismo tiempo se aplica un sistema de poleas, así como un mecanismo de extensión cervical. En el caso de que se infecte uno de los tornillos , se debe poner especial cuidado en sus curas periódicas y en la utilización de antibióticos basados en la sensibilidad del germen mediante cultivo y antibiograma. Si, aun, así no se puede controlar la infección, se debe variar el punto de inserción de los “pines”.

El apretar repetidamente los tornillos pueden conducir a una penetracion en la tabla interna del craneo. Este hecho se manifiesta mediante una repentina pérdida de presión al utilizar el destornillador dinamométrico. Si ocurre esto, se debe retirar el tornillo y recolocarlo en otro punto.

Tracción halo-femoral

Esta técnica combina la tracción mediante un halo cefalico y un clavo de Steinman colocado en la región supracondílea de ambos fémures.Captura de pantalla 2015-06-13 a las 1.48.01

Es un método muy efectivo detracción para la corrección de escoliosis y cifosis . En esta técnica se realiza una tracción continua entre 20 Kg y un máximo de 25 kg, dependiendo del peso corporal, generalmente durante un periodo de dos a tres semanas. Para evitar complicaciones con la piel, el paciente es situado en una cama rotatoria y se le cambia de posición al menos dos veces al día. La completa inmovilización y la marcada perdida de fricción en el mecanismo de soporte son algunas de las desventajas de esta técnica.

Tracción halo-gravedad en silla de ruedas

Captura de pantalla 2015-06-13 a las 1.48.57

El paciente se sitúa en tracción contra gravedad en una silla de ruedas. En adultos, la tracción se inicia con unos 5 kg y se aumenta diariamente entre 0,5-1 kg . El máximo tolerable en adultos es 10-15 kg ,y proporcionalmente menos en niños.

Este tipo de tracción esta especialmente indicado para curvas torácicas altas . En curvas mas distales, el efecto de la tracción se disminuye considerablemente por el peso corporal parcial sobre la zona superior de la curva. Durante la noche los pacientes se mantienen en tracción en cama.

Tracción halo-pélvica

Ajuste del halo-pelvico

El instrumental necesario es:

Halo craneal.

Anillo pélvico.

‘Pines” y anclajes pélvicos.

Clavos roscados que conectan el halo cefalico y el anillo pélvico.

El halo cefalico se coloca de forma convencional. Para la colocación de los clavos pélvicos , el paciente se sitúa en posición semilateral ; la mitad superior de la pelvis se prepara para la cirugía. Para evitar una colocación anómala, que llevaría consigo complicaciones peligrosas, se puede utilizar una guía especial. Se recomienda la utilización de una broca manual.

El punto anterior de introducción del clavo pélvico es unos 5 cm proximal y posterior a la espina ilíaca anterosuperior; ésta no debe utilizarse nunca como punto de entrada del clavo, ya que esto puede ocasionar la aparición de complicaciones.

Captura de pantalla 2015-06-13 a las 2.10.30

En este punto se debe realizar una incisión en la piel.

Fig. 159 Introducción del clavo roscado mediante una manija.

Fig. 160 Colocación correcta de los clavos en una sección transversal.

El lugar de salida es la espina ilíaca posterosuperior del mismo lado ; se debe realizar aquí también una incisión en la piel. Las puntas de la broca-guía, que se ajusta telescópicamente, se introducen en las dos incisiones y se anclan en el hueso mediante compresión. Tras esto , se procede a bloquear la broca-guía. Mientras se realiza la perforación se debe poner especial cuidado en evitar que el “pin” pélvico penetre en la pelvis ; si se sigue brocando se puede lesionar el peritoneo, lo que se manifiesta como una retracción visible de la pared abdominal. Si existe alguna duda, es aconsejable realizar una incisión por encima de la cresta ilíaca y palpar la fosa ilíaca mediante un dedo .

Una vez que el “pin” pélvico ha sido asegurado en un lado , el paciente se coloca de igual forma para el lado contralateral y se procede a introducir el segundo “pin”. A continuación, se coloca al paciente en decúbito supino; el anillo pélvico se desliza hacia arriba desde los pies y se sujeta a los “pines”.

Las barras que unen el halo cefalico y el anillo pélvico se colocan cuando el paciente se ha recobrado de la anestesia, y se puede sentar otra vez.

Captura de pantalla 2015-06-13 a las 2.37.38

Tratamiento postoperatorio

Para evitar complicaciones y detectarlas de forma precoz se deben seguir las siguientes indicaciones:

Cuidado continuo de los lugares de entrada de los tornillos y “pines”.

Control clínico continuado del paciente.

Incremento paulatino de la distracción.

Realización de control radiológico de la columna cervical.

Valoración neurológica diaria utilizando una lista de control.Captura de pantalla 2015-06-13 a las 2.37.53

En caso de que exista algún deficit neurológico, se debe disminuir la tracción inmediatamente. Las posibilidades de mejoría dependen de la liberación precoz de la tracción.

Errores y complicaciones

Control clínico continuado del paciente.

Perforación por los tornillos cefálicos, abscesos cerebrales, infección de los “pines” tanto cefálicos como pélvicos, cambios degenerativos secundarios de la columna cervical, parálisis de nervios periféricos y pares craneales; paraplejia.

Bibliografía

Bauer R. Die operative Behandlung der Skoliose. Berne: Huber, 1979.

Brinckmann P. Halo -Schwerkraftbehandlung fiir Skoliosepatienten. In:Hoke M, Bally G, eds. Proceedings of the Symposium 1976;2:369.

Brinckmann P, Krenz J, Polster J. Measurements of the tensile force in  the halo – pelvic apparatus and in the halo – Milwaukee brace:internal report. MUnster, Germany: Westfalische Wilhelms-Universitar,1974.

Brinckmann P, Krenz 1, Polster J. Dynamic halo – gravity traction in scoliosis: internal report. Miinster , Germany: Westfalische Wilhelms- Universitat , 1974.

Daymond K. Use of halo – femoral traction in spinal surgery. J Hone Jt Surg 1977;59-B :117.

Letts RM, Palakar G, Bobechko WP. Preoperative skeletal traction in scoliosis. J Bone Jt Surg 1975;57-A:616 .

O’Brien JP. The halo – pelvic apparatus: a clinical , bioengineering and anatomical study. Acta Orthop Scand 1975;suppl 163.

O’Brien JP. The management of severe spinal deformities with the halo- pelvic apparatus. J Bone Jt Surg 1977;59-B:117.

O’Brien JP, Yau ACMC, Smith TK,Hodgson AR. Halo -pelvic traction .J Bone Jt Surg 1971;53-B:217.

O’Brien JP, Yau ACMC, Hodgson AR. Halo – pelvic traction: a tech nique for severe spinal deformities. Clin Orthop 1973;92:127.

Perry J, Nickel VL. Total cervic al spine fusion for neck paralysis. J Bone Jt Surg 1959;41 -A:37.

Ransford AO, Manning CWSF. Complication of halo – pelvic distraction for scoliosis. J Bone Jt Surg 1975;57-B :131.

Wilkin s C, MacEwen GD. Cranial nerve injury from halo traction . Clin Orthop 1977;126:106.