Examen Preoperatorio

Distinguido/a paciente:

Usted va a someterse a una intervención quirúrgica y ello comporta unos requisitos previos que deben cumplirse con el objeto de asegurar al máximo el éxito de la misma. Uno de los más importantes es la valoración adecuada de su estado actual de salud, lo cual se consigue mediante el examen clínico preoperatorio.

EXAMEN PREOPERATORIO

El éxito de cualquier intervención depende no sólo de la terapéutica quirúrgica empleada, sino también de que el Organismo responda de manera adecuada tanto a la agresión quirúrgica como a la técnica anestésica empleada. En consecuencia, resulta obvio que un conocimiento previo de la situación en que se halla aquél antes de la intervención, constituye la mejor manera de alcanzar dicho objetivo.

Este conocimiento se logra mediante la realización de un examen preoperatorio riguroso que contempla, entre otras, las siguientes medidas:

  1. Historia clínica: interrogatorio dirigido para averiguar el estado general del paciente, sus antecedentes médico-quirúrgicos (enfermedades, intervenciones anteriores), la existencia de alergias y/o reacciones anómalas frente a medicamentos o técnicas anestésicas, la presencia de enfermedades actuales (Diabetes, Asma, etc..), los hábitos tóxicos (tabaco, alcohol, etc…) y la medicación habitual antes de la intervención.Si usted o alguien de su familia ha presentado anteriormente una reacción anómala y/o una complicación importante imputables a la anestesia, póngalo en conocimiento de su cirujano y del anestesista que le practique el examen preoperatorio.
  1. Si padece usted alguna enfermedad y desea más información acerca de la misma en relación con la intervención quirúrgica, en el apartado “buscar” (Entradas) encontrará expuestos algunos conceptos básicos de algunas de las patologías más relevantes.
  2. Cuestionario de Auto evaluación: incluye una serie de preguntas que usted deberá responder con el objeto de facilitar el interrogatorio clínico. Este cuestionario deberá usted traerlo al Centro correctamente rellenado.
  3. Exploración física detallada de los diversos sistemas o aparatos del Organismo, incluyendo esencialmente la exploración cardiovascular y respiratoria, la exploración de la vía aérea y la estimación del estado funcional del paciente o tolerancia a la actividad física diaria.
  4. Exploraciones complementarias: exámenes destinados a proporcionar información adicional acerca de los diversos sistemas (ECG: corazón) (Rx Tórax: pulmones) Analítica sanguínea y Grupo Rh (Anemia, Infección, Trastornos de la coagulación…)
    En caso de patología respiratoria y/o cardíaca importante, puede ser necesario realizarle pruebas más específicas, como por ejemplo, pruebas funcionales respiratorias y/o gasometría arterial (Enf. Respiratoria), o electrocardiograma y/o Holter (registro electrocardiográfico continuo durante 24 h) en caso de patología cardíaca. Estas exploraciones complementarias se le pueden realizar donde usted prefiera o le aconsejen, pero debe acudir con ellas al examen preoperatorio.
  5. Indicaciones específicas: debe acudir a la intervención en ayunas (al menos 6 horas), no debe aplicarse cosméticos ni laca de uñas, debe quitarse cualquier tipo de prótesis o material extraíble (dentadura postiza, lentes de contacto, prótesis auditiva) y no llevar encima objeto de valor alguno (déjelos en casa o guárdelos en la caja de seguridad del Centro)En base a todo ello, el anestesista, en colaboración, si es necesario, con otro médico especialista, valorará el estado en que usted se encuentra antes de la intervención, establecerá el riesgo operatorio, corregirá las posibles alteraciones que pueda usted presentar y tomará las medidas necesarias (adecuación de su medicación habitual, reserva de sangre para transfusión, etc..) para que usted pueda someterse a la intervención quirúrgica con el máximo de garantías posibles.La estimación del riesgo quirúrgico se hace en general según la clasificación propugnada por la Sociedad Americana de Anestesiología (ASA):
    ASA I: Paciente sin ninguna patología asociada
    • ASA II: Paciente con enfermedad sistémica leve bien controlada, como por ejemplo la hipertensión bien tratada
    ASA III: Paciente con enfermedad sistémica grave que limita su actividad física pero que no le incapacita para la vida ordinaria, como por ejemplo, una angina de pecho estable
    ASA IV: Paciente con enfermedad sistémica grave e incapacitante, como por ejemplo, una insuficiencia cardíaca descompensada, que supone una amenaza vital
    ASA V: Paciente moribundo, cuya esperanza de vida es en principio < a 24h con o sin tratamiento quirúrgico
    ASA VI: Paciente en estado de muerte cerebral
    • U: Si el procedimiento es urgente, se añade una u a la categoría de riesgo

    El índice de mortalidad perioperatoria (durante la intervención y/o en el postoperatorio inmediato) asociado a las diversas categorías de riesgo es el siguiente:

    CATEGORÍA

    INDICE DE MORTALIDAD

    ASA I

    0.06 – 0.8%

    ASA II

    0.27 – 0.4%

    ASA III

    2 – 4%

    ASA IV

    8 – 24%

    ASA V

    10 – 57%

    Esta correlación no es sin embargo muy exacta, ya que la clasificación ASA de riesgo sólo contempla como factor incidente la patología asociada, obviando muchos otros factores relevantes, como es el caso del riesgo ligado a la intervención quirúrgica.

    En general, tanto la morbilidad (aparición de complicaciones) como la mortalidad peri operatoria (durante y/o después de la intervención) se apoyan en tres pilares fundamentales: la condición médica preoperatoria del paciente, el tipo de intervención quirúrgica y el manejo anestésico.

    Una vez establecido el riesgo general, el anestesista le informará de las diversas técnicas anestésicas disponibles así como de sus respectivos riesgos, elegirá la técnica anestésica más apropiada a su estado y al tipo de intervención a que debe usted someterse, procurando si es posible, respetar su voluntad en este sentido, decidirá el tipo de cuidados posoperatorios que usted debe recibir y le prescribirá una medicación que le permita afrontar la intervención con mayor serenidad. Cualquier tipo de duda que usted pueda tener en relación al acto anestésico, no dude en aclararla con el anestesista, lo cual contribuirá a incrementar su confianza en el éxito final de la intervención.

    Este examen preoperatorio se realiza en la Unidad de Preoperatorio por el Anestesista o por Medicina Interna, a donde su cirujano le remitirá, una vez ambos hayan decidido llevar a cabo la intervención. En caso de cirugía urgente, el anestesista le visitará en la Clínica, donde efectuará las mismas exploraciones que en la Unidad antes citada.

    Después del examen preoperatorio, el anestesista le entregará un documento que usted deberá firmar como “consentimiento informado”, autorizando a que se le practique el procedimiento anestésico previsto.

     

    No se preocupe por nada, deje que nosotros lo hagamos por usted. Piense que en el ánimo de todos los médicos que le atienden, lo único que cuenta es que todo vaya bien, que su recuperación sea rápida y satisfactoria y que usted quede complacido/a con la atención recibida.

     

    En los procesos quirúrgicos pueden evidenciarse una serie de mecanismos de inmunosupresión, mediados tanto por las células del sistema inmunitario como por factores humorales, a los que se les pueden sumar los efectos inmunosupresores de la anestesia y las transfusiones sanguíneas, que pueden deteriorar aún más el estado inmunológico del paciente, lo que puede tener importantes repercusiones clínicas como aumento de infecciones postoperatorias o de recidivas tumorales. La autotransfusión, en sus distintas modalidades, se presenta como una alternativa eficaz a las transfusiones de sangre homóloga al evitar los efectos inmunosupresores de las mismas. La autotransfusión preoperatoria (donación preoperatoria de sangre autóloga) ha demostrado ser una de las técnicas transfusionales más seguras y eficaces y constituye el “patrón oro” en autotransfusión. Los problemas de sobrecolección, anemización y sobretransfusión que a veces presenta la donación preoperatoria de sangre autóloga pueden solucionarse con una mejor selección de los pacientes. Mediante la autotransfusión intra y postoperatoria se obvian por completo estos problemas.

    La deformidad de la columna se asocia con alteraciones, en ocasiones graves, de la función respiratoria y cardiaca. Estas alteraciones, junto con la patología propia de la enfermedad causal de la deformidad –por ejemplo en las deformidades secundarias a las enfermedades neuromusculares– son factores de riesgo que modifican el pronóstico anestésico-quirúrgico de los pacientes con escoliosis. Desde el punto de vista anestesiológico es importante realizar una cuidadosa evaluación preoperatoria con el fin de identificar a los pacientes de riesgo, para disminuir la morbimortalidad asociada a la correción quirúrgica de su deformidad. Deberemos de tener en cuenta, en primer lugar, el riesgo de lesión de la función espinal o lesión medular. El manejo del paciente en posiciones anómalas, el riesgo asociado de hipotermia, secundaria a la exposición de un gran campo quirúrgico con una cirugía de larga duración, y el sangrado total, que en ocasiones puede superar la volemia del paciente. En la cirugía de la escoliosis es muy probable que todas estas condiciones puedan asociarse en un mismo procedimiento, obligándonos por ello a ser cuidadosos en la monitorización intraoperatoria, sobre todo en la de la función espinal, en la elección de una técnica anestésica adecuada y en un correcto seguimiento de la evolución postoperatoria inmediata para prever todas las posibles complicaciones que nos puedan aparecer. Por su carácter multidisciplinar, se trata de una cirugía en la que es imprescindible la colaboración entre los diferentes equipos participantes para asegurar el éxito del procedimiento.

     

    Preguntas que no puede dejar de hacerle a su médico.

    ¿Existe alguna otra opción para aliviar mí dolor aparte de la colocación de un implante?
    ¿Cuánto aliviará el dolor la colocación de un implante?
    ¿Cómo es el proceso?
    ¿Cómo es el post-operatorio?
    ¿Cuáles son los riesgos o complicaciones posibles en este tipo de cirugías?
    ¿Cuánto tiempo permaneceré en el hospital antes y después de la cirugía?
    ¿Mi obra social cubre la cirugía?
    ¿Luego de la cirugía, continuaré viendo a mí médico de cabecera para el seguimiento post-operatorio?
    ¿Qué marca/fabricante de implantes recomienda para mí? ¿Por qué?
    ¿En caso de que me decida por la cirugía, sería usted quien me opere? ¿Con qué frecuencia realize este tipo de operaciones?